Se aprobó la prórroga para el funcionamiento de los balnearios
El Concejo Deliberante de Villa Gesell convalidó la prórroga de hasta cinco años para las concesiones de las Unidades Turísticas Fiscales (UTF) de su frente marítimo. La medida, impulsada inicialmente por el intendente Gustavo Barrera mediante el Decreto N° 1083, establece un Régimen Transitorio de Ocupación Precaria. El objetivo central consiste en blindar la continuidad de los servicios esenciales de playa —tales como la seguridad de los guardavidas, la infraestructura de baños públicos y la oferta gastronómica— de cara a las próximas temporadas estivales.
Rapidísimo
La reciente aprobación exprés y por unanimidad de la prórroga por cinco años para las concesiones de los balnearios en Villa Gesell, desnuda una tensión histórica de los municipios atlánticos: la urgencia de la temporada versus la planificación estratégica del recurso más valioso, la playa.
El acierto del pragmatismo
Mirado desde una perspectiva estrictamente operativa, el gobierno local actuó con realismo político. Someter al frente marítimo a un vacío legal a meses del inicio del verano hubiese significado un suicidio turístico. Garantizar de manera precaria que los prestadores privados mantengan activos los servicios de seguridad, salubridad y gastronomía resguarda la competitividad del destino y da previsibilidad al sector comercial.
Las alarmas de la postergación
Sin embargo, el argumento oficial que justifica este esquema transitorio —basado en la imposibilidad técnica de confeccionar nuevos pliegos de licitación y en trabas normativas de larga data— funciona también como una confesión de demora administrativa. Cinco años es un plazo considerable para una “transición”. Este período prolongado no debe transformarse en una cómoda alfombra bajo la cual esconder los debates estructurales que el frente costero geselino demanda con urgencia.
El desafío ambiental como prioridad
La contracara positiva de esta tregua de cinco años es la oportunidad de concluir el Plan Costero de Paisaje Sostenible del Frente Marítimo. La colaboración anunciada con universidades y organismos científicos para estudiar el impacto ambiental y la erosión playera es el camino correcto. Villa Gesell necesita reconvertir sus balnearios bajo pautas rigurosas de sustentabilidad, abandonando viejas estructuras agresivas con la dinámica de los médanos.
Conclusión
La prórroga no debe ser un punto de llegada, sino un estricto punto de partida cronometrado. El municipio obtuvo el tiempo necesario para saldar sus deudas normativas y diseñar una licitación modelo. De la transparencia de los futuros pliegos y de la rigurosidad ecológica de los nuevos diseños, dependerá que esta medida sea recordada como una decisión madura de gestión o, simplemente, como otra oportunidad perdida en el cuidado de la costa.






