.Raíces en el Médano. XX. El semanario “La Villa”: el nacimiento de la prensa local
Por: Silvia Ezpeleta
En el verano de 1968, la prensa gráfica de Villa Gesell marcó un antes y un después con la aparición del semanario La Villa. Nació como una aventura juvenil de un grupo de amigos —estudiantes de Periodismo y soñadores— que llegaron a las playas geselinas descubriendo que a la ciudad le hacía falta su propio medio de comunicación. La mítica frase “Aquí hace falta un diario” encendió la chispa de un proyecto emblemático.
Aquel equipo pionero estuvo liderado por Omar Masor, el médico Horacio Filkeinstein —encargado de la publicidad—, Fernando Abeledo y Ana Sánchez en la corrección. Imprimiendo en blanco y negro en la Cooperativa COGTAL de Buenos Aires sobre un papel pesado y brillante, La Villa salió a la calle para reflejar la vida, el turismo y la identidad de una villa en constante expansión.
El impulso de Don Carlos
Lo que comenzó como una locura de temporada encontró su destino definitivo a mediados de marzo de 1968. Cuando el grupo ya estaba haciendo las valijas para regresar, recibieron un llamado de Carlos Gesell. El fundador, que comprendía mejor que nadie el valor estratégico de un medio de comunicación estable para el crecimiento de la urbanización, les hizo una propuesta directa: “Quédense todo el año, mantengan el ritmo de publicación, que yo financio todo”.
Ese respaldo fue el pasaporte definitivo para que aquellos jóvenes echaran raíces y el semanario se transformara en la publicación por excelencia de la ciudad. A lo largo de más de dos décadas, atravesando cambios de dirección, vaivenes políticos y económicos, La Villa se mantuvo como un faro de la historia local. Formó, informó y entretuvo a generaciones de vecinos, demostrando que la comunicación es una columna vertebral indispensable para el desarrollo de nuestra comunidad.





