.Raíces en el Médano. XXVI. La Parroquia Inmaculada Concepción, el corazón espiritual de la Villa
A medida que la Villa dejaba de ser un caserío de pioneros para afianzarse como una comunidad urbana en pleno crecimiento, surgió la necesidad de contar con un espacio de encuentro y fe. Así nació la Parroquia Inmaculada Concepción, ubicada en la emblemática esquina de Avenida Buenos Aires y Paseo 101, convirtiéndose con el paso de los años en el templo histórico por excelencia y la sede parroquial central de Villa Gesell.
Piedra fundamental y los primeros años (1954)
A mediados de la década de 1950, la fe geselina comenzó a levantar sus propios muros. La piedra fundamental del edificio se colocó en 1954. Durante sus primeros años, el espacio funcionó como capilla y dependía administrativamente de la Parroquia San Martín de Tours de General Madariaga. Desde allí viajaban los sacerdotes para celebrar la misa y administrar los sacramentos a una comunidad que daba sus primeros pasos.
La autonomía espiritual: 29 de junio de 1967
El hito definitivo para la historia de la iglesia local ocurrió el 29 de junio de 1967, cuando el Obispado de Mar del Plata decretó oficialmente su elevación a la categoría de Parroquia autónoma. Este “desprendimiento” de Madariaga no fue un hecho menor: representó un fuerte reconocimiento institucional al crecimiento demográfico y social que atravesaba la ciudad en plena década del 60.
Arquitectura que dialoga con el entorno
Su diseño arquitectónico se integró desde el primer momento al espíritu geselino. Con el uso característico de la madera, techos a dos aguas de gran pendiente pensados para el clima costero y luminosos vitrales, el templo ofreció una calidez única a residentes y veraneantes.
Con el tiempo, la Inmaculada Concepción se transformó en la parroquia madre de la ciudad: de su seno llegaron a depender más de una docena de capillas, centros de catequesis y comedores comunitarios distribuidos a lo largo y ancho de todo el partido, demostrando que su labor siempre fue a la par de las necesidades de la comunidad.
¿Sabías que…? En sus comienzos, la llegada del sacerdote desde General Madariaga era todo un acontecimiento para las familias pioneras, que coordinaban bautismos y casamientos para las fechas en que el cura podía cruzar los caminos hasta la costa.






