.Raíces en el Médano. XII. El encendido de un pueblo: los primeros pasos de CEVIGE
Por: Silvia Ezpeleta
A finales de la década del 40, Villa Gesell crecía de forma sostenida. Sin embargo, la iluminación pública era inexistente y la energía eléctrica, un lujo limitado. La usina del propio Carlos Gesell abastecía a unas pocas manzanas con un tendido primario que operaba al borde de sus posibilidades.
En invierno, tres breves apagones antes de las 20 horas anunciaban el fin del servicio cotidiano. A partir de ese momento, los “sol de noche” y las velas tomaban el control de los hogares. En verano, el corte se estiraba hasta las 21:30. Don Carlos ofrecía este suministro sin cobrar un centavo, pero la incipiente población demandaba una red más fuerte y una inversión económica que se volvía compleja para un solo hombre.
La unión vecinal
Pensar que una gran empresa privada se instalaría en un paraje era un delirio. La única salida viable era la ayuda mutua. Impulsado por la necesidad, Rodolfo Schmidt fue el encargado de conversar vecino por vecino, planteando el problema y esbozando una solución comunitaria: conformar una cooperativa.
El 8 de abril de 1950, en el año del Centenario de la muerte del General San Martín, se celebró la asamblea formal de constitución. El primer Consejo de Administración quedó integrado con Carlos Gesell en la presidencia, acompañado por pioneros clave como Rodolfo Schmidt, Gotthold Gussmann, Billy Sand, Guillermo Almark, L.D. Sutton, Antonio Di Santo, Juan José Arenas, Gustavo Roux, Jonny Jager, Bertoldo Szczesny, Mario Stramigioli, Augusto Hannequin y Pablo Bitter.
El estallido del progreso
Aunque los generadores de Don Carlos siguieron dando batalla, en 1951 se sumaron dos equipos de refuerzo de 95 HP cada uno. Dos años más tarde, el crecimiento demográfico obligó a incorporar dos generadores nuevos más.
Aquella primera etapa entre 1951 y 1953 selló el destino de CEVIGE como el gran motor del desarrollo local. Lo que nació para iluminar unas pocas casas con cortes nocturnos, hoy abraza con su servicio a todo el partido, expandiéndose hacia Mar de las Pampas, Las Gaviotas y Mar Azul. Una verdadera hazaña nacida en la arena.





