Realidad Geselina
Mercado Los Banquero
  • Inicio
  • Cultura
  • Deportes
  • Politica
  • Sociedad
  • Turismo
No Result
View All Result
Realidad Geselina
  • Inicio
  • Cultura
  • Deportes
  • Politica
  • Sociedad
  • Turismo
No Result
View All Result
Semanario Realidad Geselina
No Result
View All Result
Inicio Sociedad

RAÍCES EN EL MÉDANO. VII. El agua, el milagro oculto

1 mayo, 2026
en Sociedad
0
RAÍCES EN EL MÉDANO. V. EL SECRETO DE NIDO.
0
COMPARTIDO
0
VISTAS
Compartir en FacebookCompartir en WhatsApp

RAÍCES EN EL MÉDANO. VII. El agua, el milagro oculto

Por: Silvia Ezpeleta
Durante los primeros años de la fundación, existía una creencia que amenazaba con detener cualquier progreso: se pensaba que, al estar rodeados de mar, el agua debajo del suelo debía ser necesariamente salobre. Muchos consideraban que el proyecto de Carlos Gesell fracasaría, pues nadie podría vivir permanentemente sin una fuente de agua pura. Pero Don Carlos, con su curiosidad inagotable, estaba convencido de que el médano guardaba un secreto.

El desafío de la arena
Al levantar su primera vivienda (hoy Museo Histórico), la necesidad de agua se volvió urgente: era vital para la casa, para los pastos de fijación y para la huerta familiar.
Don Carlos decidió instalar el primer molino, pero no sería una tarea sencilla. Viajó a Madariaga en busca de un experto y, en una estación de tren, conoció a un joven llamado José Ferraro. Ante la propuesta, Ferraro respondió con la seguridad de quien conoce su oficio: “Si usted me paga lo que le pido, yo le pongo el molino”.
La instalación fue una verdadera batalla contra la naturaleza. Ferraro y un amigo llegaron a una zona dominada por el viento, enfrentándose a un problema que parecía insoluble: ¿cómo cavar un pozo sin que la arena lo tapara de inmediato? La solución fue tan rústica como efectiva: utilizaron un cilindro de metal ancho, se metieron dentro y empezaron a palear arena desde el interior hasta que, tras horas de esfuerzo y con el molino a punto de caerse varias veces, el agua dulce brotó finalmente de las profundidades.

El abrazo de dos pioneros
Aquel éxito no fue solo técnico, sino el inicio de una historia de respeto mutuo. Muchos años después, cuando Don Carlos ya vivía en su chalet, Ferraro regresó a la ciudad y pidió verlo con una frase que quedó para la posteridad: “… dígale a Don Carlos que lo busca el que puso el molino”. Al recibirlo, el fundador le preguntó con una sonrisa si buscaba a “un loco”, a lo que Ferraro contestó: “Nunca lo consideré un loco, siempre pensé que era un genio”.
Aquel abrazo entre el “Domador de Médanos” y el hombre que le dio agua a la casa simboliza el tesón de una época donde cada gota de agua dulce era una victoria ganada a la incertidumbre.

Nota anterior

BREVES Y CORTITAS

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Últimas noticias

RAÍCES EN EL MÉDANO. V. EL SECRETO DE NIDO.

RAÍCES EN EL MÉDANO. VII. El agua, el milagro oculto

1 mayo, 2026
BREVES y  CORTITAS

BREVES Y CORTITAS

1 mayo, 2026
Campeonato Regional de Clubes Sub-14

Campeonato Regional de Clubes Sub-14

30 abril, 2026
No aprobar el presupuesto es desfinanciar el Municipio

No aprobar el presupuesto es desfinanciar el Municipio

30 abril, 2026
Realidad Geselina

Seguinos en:

Categorias

  • Cultura
  • Deportes
  • Politica
  • Sin categoría
  • Sociedad
  • Turismo

Última noticia

RAÍCES EN EL MÉDANO. V. EL SECRETO DE NIDO.

RAÍCES EN EL MÉDANO. VII. El agua, el milagro oculto

1 mayo, 2026

© 2021 Semanario Realidad Geselina Online - Desarrollado por Q2creative.

No Result
View All Result

© 2021 Semanario Realidad Geselina Online - Desarrollado por Q2creative.