Cuando la 3 se llenó de sonrisas
Trabajar por la felicidad de los niños es la inversión más segura, urgente y transformadora que podemos hacer como sociedad. Lejos de ser un idealismo tierno, asegurar el bienestar emocional de las infancias constituye el pilar fundamental sobre el cual se edifica el progreso humano. Cuando se prioriza la alegría, la libertad de jugar y la contención de un niño por encima de las dificultades económicas que vive en la actualidad como consecuencia de la política económica llevada a cabo por el gobierno nacional, no solo estamos alegrando su presente, sino generando las condiciones para acceder a un futuro colectivo más sano, empático y brillante.
Bienestar emocional
El bienestar emocional no es el resultado de una buena educación; es su combustible. Un niño que crece en un entorno seguro y feliz desarrolla una curiosidad natural, mayor resiliencia ante la frustración y una notable disposición para el aprendizaje. Las neurociencias confirman que las emociones positivas expanden la capacidad cognitiva, permitiendo que la absorción de conocimientos se dé sin bloqueos ni ansiedades. Invertir tiempo, legislación y recursos en su felicidad es potenciar las mentes que mañana resolverán los grandes desafíos globales.
Construir comunidad desde el asombro
La felicidad de las infancias no proviene de acumular objetos materiales, sino de los vínculos humanos, del tiempo compartido en familia y de la libertad para explorar el mundo exterior. Al garantizarles espacios públicos seguros, escuelas integradoras y tiempo de calidad con sus seres queridos, les enseñamos el valor de la empatía y la colaboración. Un entorno infantil feliz es el mejor antídoto contra el individualismo, gestando ciudadanos adultos responsables que sabrán tejer lazos comunitarios sólidos.
El motor de un optimismo inquebrantable
Cada risa protegida y cada derecho garantizado hoy se traducen en adultos sanos el día de mañana. No hay esfuerzo pequeño cuando se trata de la niñez: desde la política pública que lleva a cabo eventos como “La Peatonal de las Infancias”, hasta el gesto cotidiano de escuchar con atención. Trabajar activamente por su felicidad nos devuelve la esperanza como comunidad, recordándonos que el destino del mundo se modela en las pequeñas certezas que les regaló La Peatonal de las Infancias a niñas y niños.
La fiesta
El domingo se desarrolló la tercera edición de la Peatonal de las Infancias, organizada por la Municipalidad, coordinada por la Secretaría de Desarrollo de la Comunidad, a cargo de Javier Vicente, quien acompañó al intendente municipal, Gustavo Barrera, durante toda la edición.
Desde las 14.00 horas y hasta pasadas las 17.00 horas, la Avenida 3, entre los Paseos 104 y 109, se transformó en un gran espacio de encuentro para las familias, que disfrutaron de chocolatada, churros, golosinas, juegos y espectáculos circenses.
El escenario, ubicado en Paseo 105 y Avenida 3, sumó música en vivo con la presentación de bandas locales, mientras que también se hizo presente la EMO, Escuela Municipal de Música Orquesta Infanto Juvenil con su propuesta musical.





