.Raíces en el Médano. XVII. El semillero de los médanos: la historia de la primera escuela
Por: Silvia Ezpeleta
La historia de la educación en Villa Gesell es uno de los relatos más entrañables de nuestros inicios, profundamente ligado al esfuerzo de los pioneros y a la inquebrantable visión de Don Carlos Gesell. Todo comenzó entre 1947 y 1948, cuando la localidad todavía formaba parte del partido de General Madariaga. Las clases de aquella primera escuela primaria —bautizada originalmente como Escuela N° 12— se iniciaron oficialmente el 5 de mayo de 1947, funcionando en una propiedad ubicada sobre la Avenida Buenos Aires.
Aquel desafío fundacional recayó sobre los hombros de Raúl Hernández, un maestro joven y recién egresado de la ciudad de Dolores, que asumió la enorme responsabilidad de ser el primer docente rural de una incipiente comunidad que recién daba sus primeros pasos. En sus comienzos, el panorama era adverso: la escuela contaba con apenas 7 alumnos. Como el Ministerio de Educación exigía un mínimo de 12 estudiantes para mantener oficialmente una institución pública, Don Carlos Gesell intervino con su habitual generosidad. Se hizo cargo de pagar de su propio bolsillo el sueldo del maestro y el mantenimiento del aula, garantizando que los hijos de los trabajadores no se quedaran sin educación.
El aula definitiva
Para marzo de 1951, el crecimiento de la Villa era innegable y la matrícula aumentó de forma sostenida. Fue entonces cuando se inauguró el edificio propio en un terreno donado por el fundador, en la ubicación que mantiene hasta el día de hoy: Avenida 4 entre los Paseos 104 y 105.
Con la autonomía de 1978, la institución pasó a ser la Escuela Primaria N° 1 y fue bautizada con el nombre de la célebre poetisa chilena “Gabriela Mistral”. Como contracara triste de esta memoria, el inmueble original de la Avenida Buenos Aires, que estuvo protegido por varios decretos de preservación de patrimonio, fue demolido hace unos años. Sin embargo, su verdadera esencia sigue viva. Con más de 75 años de trayectoria, la Escuela 1 continúa siendo el corazón y el pilar educativo de la comunidad geselina.





