La Razón mata a las Gomas Quemadas
El origen
La polémica se desató tras la firma del decreto municipal que dispuso la municipalización parcial del barrido manual que estaba a cargo de Santa Elena. Desde el gremio de camioneros, denunciaron que la decisión implica precarización laboral y pérdida de puestos de trabajo, mientras que Moyano calificó al jefe comunal como “nefasto” y lo acusó de haber llegado al poder con apoyo de los trabajadores.
Pablo
El desembarco de Pablo Moyano en la ciudad para presionar al intendente Gustavo Barrera ante la situación no busca solo proteger puestos de trabajo, sino intervenir en la política local, fundamentalmente en la interna peronista, dados sus dichos sobre el partido.
Rehenes
Es inadmisible que un conflicto de reencuadre laboral o presupuestario termine bloqueando la Avenida 3, la arteria vital de los geselinos. El Sindicato de Camioneros vuelve a utilizar su manual más rancio: tomar de rehén al vecino, quemar gomas, interrumpir un servicio esencial como la higiene urbana y sitiar las instituciones democráticas para imponer condiciones. ¿Hasta cuándo el músculo sindical será la única herramienta de diálogo de un gremio que se cree por encima de las disposiciones legales municipales?
Es la economía
El Municipio, asfixiado fundamentalmente por la falta de presupuesto y una caída en la coparticipación, tomó una decisión administrativa: absorber el barrido manual para intentar equilibrar las cuentas públicas. Ante esto, la respuesta no fue la mesa técnica ni la propuesta de reubicación, sino el caos en la calle. Camioneros parece no entender —o no querer entender— que el presupuesto público no es un pozo infinito y que las empresas privadas, como Santa Elena, no pueden ser el escudo eterno para mantener privilegios que el resto de los contribuyentes ya no pueden financiar.
Conciliación obligatoria
La conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo es, en los hechos, una capitulación temporal ante el apriete. Si bien frena el paro, le da aire a un sindicato que ha demostrado que su prioridad no es la limpieza de la ciudad, sino la demostración de fuerza política.
La audiencia
El viernes 27, en la audiencia programada, se verá si prima la cordura o si el gremio de los Moyano está dispuesto a seguir ensuciando Villa Gesell —literal y simbólicamente— con tal de no ceder ni un milímetro de su poder de fuego. Los geselinos merecen una ciudad limpia y, sobre todo, libre de bloqueos que solo sirven para alimentar egos sindicales.






