El 78.60% de los residuos en las playas geselinas son plásticos
De acuerdo a los datos recopilados en el 8º Censo Provincial de Basura Costera Marina (2025), y como resultado del trabajo conjunto entre 50 instituciones costeras distribuidas en 17 localidades y puntos turísticos bonaerenses, los residuos plásticos continúan siendo ampliamente predominantes en la costa atlántica bonaerense, junto con las colillas de cigarrillos, que se consolidan como uno de los principales contaminantes de origen urbano.
Cuando se hizo
Durante los meses de septiembre y octubre de 2025 se llevó a cabo la octava edición del Censo Provincial de Basura Costera Marina, organizado por la Red Costera Bonaerense (RECOBO), una articulación de organizaciones de la sociedad civil y organismos locales de las principales ciudades costeras de la Provincia de Buenos Aires, con la participación activa de 457 voluntarios.
Superficie
El relevamiento abarcó una superficie total de 172.359 m² de playas, en 17 localidades, y contó con la colaboración de 50 organizaciones del tercer sector y organismos gubernamentales. En ese marco, se censaron 39.826 residuos, lo que permitió obtener una fotografía precisa y representativa del tipo y la magnitud de la basura presente en la costa bonaerense.
Los resultados muestran que el 78,36% de los residuos relevados correspondieron a plásticos, confirmando una tendencia que se repite año tras año y que posiciona a este material como el principal componente de la basura marina en las playas de la provincia. Este dato resulta especialmente preocupante si se considera que la contaminación plástica es uno de los problemas ambientales globales que más se ha intensificado en las últimas décadas, con impactos directos sobre la fauna marina, los ecosistemas costeros y, de manera indirecta, sobre la salud humana a través de la cadena trófica.
Que son los residuos
Se considera residuo marino a todo material sólido, persistente y de fabricación humana que es abandonado, descartado o transportado hacia el ambiente marino y costero. En este sentido, la acumulación de basura en las playas responde a múltiples fuentes: los sistemas de drenaje urbano (bocas de tormenta y pluviales), la descarga de ríos, la acción del viento, el descarte directo en espacios costeros y los residuos provenientes de embarcaciones. A esto se suma la dinámica propia del mar, que redistribuye los residuos mediante las mareas, desplazándolos hacia zonas que no necesariamente coinciden con su lugar de origen.
Dentro del conjunto de residuos plásticos, el ítem más frecuente fue el de fragmentos plásticos, que representaron el 27,32% del total de residuos censados. Estos fragmentos son el resultado de la degradación de objetos plásticos más grandes, que no se degradan sino que se fragmentan progresivamente en piezas cada vez más pequeñas, incluyendo microplásticos.
Este proceso incrementa el riesgo para la biodiversidad marina, ya que estas partículas pueden ser ingeridas por distintas especies y entrar en la cadena alimentaria.
En segundo lugar, se identificaron las colillas de cigarrillo, que alcanzaron el 21,43% del total de residuos, consolidándose como uno de los contaminantes individuales más abundantes en el ambiente costero. A ellas les siguieron los envoltorios plásticos (8,90%), las bolsas plásticas (8,17%) y el telgopor (7,06%), todos materiales de uso cotidiano, livianos y fácilmente transportables por el viento y el agua.
Hábitos de consumo
La elevada presencia de estos residuos evidencia la fuerte incidencia de hábitos de consumo y descarte asociados a actividades urbanas, recreativas y turísticas, así como la necesidad de fortalecer las políticas de reducción en origen y gestión integral de residuos.
Los residuos costeros no solo generan impactos ambientales, sino también consecuencias económicas y sociales, al afectar actividades clave como la pesca y el turismo, fundamentales para muchas comunidades costeras. Su persistencia en el ambiente refuerza la urgencia d implementar medidas preventivas, regulatorias y educativas que permitan reducir su generación y evitar su llegada al mar.
Diagnóstico ambiental
En este contexto, los Censos de Basura Costera Marina impulsados por RECOBO constituyen una herramienta clave para el diagnóstico ambiental, ya que permiten identificar patrones, evaluar la evolución del problema y aportar información concreta para el diseño de soluciones de alcance local, provincial y nacional. Conocer la composición de la basura marina es un paso fundamental para revisar hábitos de consumo, adaptar políticas públicas y promover regulaciones que contribuyan a frenar y revertir la contaminación por plásticos.
Alan Rosenthal, Director Científico de ANG (ASOCIACIÓN NATURALISTA GESELINA), enfatizó que “Los resultados del censo evidencian el grave impacto del plástico en el océano, afectando tanto a la biodiversidad marina como a los ecosistemas costeros. Este problema requiere un compromiso colectivo.





