El Justicialismo alineado detrás de Kiciloff y de Barrera
En el PJ provincial hubo acuerdo entre los dos sectores dominantes: El comandado por el gobernador y La Cámpora. En Villa Gesell hubo lista única, ya que la que iba a ser la presentación de la lista encabezada por Rodríguez Erneta quedó solo en malas intensiones. Presentó los avales pero no llegó a completar la grilla de acompañantes. En el “ernetismo” hay perfume a calas.
La provincia
Axel Kicillof se quedó con el PJ bonaerense. Así consolida su autonomía política, desplaza al kirchnerismo duro de la conducción partidaria y ordena el peronismo de la provincia con la mira puesta en 2027.
Golpe en la mesa del gobernador en la interna peronista. Con el control del partido de la provincia más grande del país, Kicillof acelera la construcción de su candidatura presidencial y marca distancia definitiva del kirchnerismo duro.
Audacia
Axel consumó el movimiento político más audaz desde que asumió la conducción de la provincia de Buenos Aires: Quedarse con el control del Partido, un bastión histórico del kirchnerismo desde 2003.
El gesto no busca disimular tensiones: las expone. La toma del PJ bonaerense no sutura la grieta con La Cámpora, sino que la convierte en una disputa abierta por la conducción del peronismo.
Un antecedente
El avance sobre el PJ bonaerense se apoya en un antecedente central: Fue en octubre de 2024, cuando el gobernador evitó respaldar la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner para presidir el PJ nacional, una contienda que también incluía al gobernador riojano Ricardo Quintela. En un documento difundido horas antes del cierre de listas, Kicillof llamó a la unidad, pero dejó una definición política que resonó como advertencia interna: “La lógica del sometido o traidor es una lógica que entró en crisis y viene causando malos resultados”.
Otro antecedente
El segundo antecedente fue el choque con el cristinismo durante la primera mitad de 2025 por el desdoblamiento de las elecciones bonaerenses respecto de las nacionales, una estrategia que la ex presidenta rechazaba. El resultado fortaleció al gobernador: el frente Fuerza Patria se impuso por 13 puntos a La Libertad Avanza el 7 de septiembre y el peronismo obtuvo quórum propio en el Senado provincial.
El PJ bonaerense como herramienta de poder
A catorce años de que Hugo Moyano definiera al PJ como una “cáscara vacía”, Kicillof decidió disputar su control real. Pese a haber dicho en el pasado que no le interesaba competir por la interna partidaria “ni directa ni indirectamente”, hoy se involucró de lleno en la vida institucional del partido como parte de su estrategia hacia 2027.
En Villa Gesell
En las últimas semanas el PJ local se puso en movimiento. Militantes y dirigentes, convencidos del valor de la “herramienta partido” y comenzaron a tener reuniones, pequeñas al principio y con mayor convocatoria sobre el cierre de listas. En la última se ratificó la confianza en la actual conducción, de tal manera, que fueron ratificados en sus cargos Gustavo Barrera, Paula Palacios y Fabián “Nahuel” D’Aquila.
Ante las expresiones públicas de ex Intendente y candidato a Concejal de LLA, Jorge Rodríguez Erneta, hubo cierto nivel de expectativas sobre la presentación de “su lista”, pero esto no sucedió. Conocedor de las internas partidarias, el veterano dirigente seguramente evaluó sus posibilidades y decidió no afrontar otra segura derrota electoral.
Lo cierto es que quienes integran la “nueva” conducción del PJ local deberán asumir la responsabilidad de revertir el proceso de despolitización de gran parte de los geselinos, de construir un gran frente electoral y de eliminar cualquier signo de derrotismo en la militancia. Tareas para nada sencillas.
Como información adicional, por la Quinta Sección, el MDF estaría representado por el intendente Barrera y la dirigente de Necochea, Andrea Cáceres; mientras que La Cámpora postula a la marplatense Fernanda Raverta y al diputado provincial Juan Pablo De Jesús, alineado con el kirchnerismo.






